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¿Qué le pongo al agua para trapear si no uso Pinol?

Jabón suave diluido en agua, y menos cantidad de la que crees. El exceso de producto es la causa más común de que el piso quede raro. Si dudas de la dosis, ponle menos: es más fácil dar una segunda pasada que quitar residuo.

Esta guía tiene una parte incómoda para nosotras, sobre el aroma cítrico de nuestro propio limpiador de pisos. Va incluida.

Primero, una corrección sobre el Pinol

Circula mucho, y nosotras lo habíamos escrito, que el olor a pino de esos productos no viene de pino sino de fragancia sintética. Fuimos a revisarlo y es falso.

La hoja de datos de seguridad de AlEn del Norte, que es el fabricante, declara aceite de pino con número CAS 8002-09-3 entre 2 y 8 por ciento. Su registro ante la agencia ambiental de Estados Unidos lo declaraba al 7.264 por ciento. Y Grupo AlEn lo promueve así en su propia página de marca.

También circula que ese aceite de pino es un fenol, y que por eso es peligroso para gatos. Eso tampoco es correcto: el aceite de pino es una mezcla de alcoholes terpénicos, sobre todo alfa-terpineol. No es un fenol. La cadena está rota en el primer eslabón, y más abajo explicamos qué sí está documentado sobre gatos.

Preferimos corregirnos a sostener un argumento cómodo que no se sostiene.

Lo que sí puedes saber, y lo que no, de cualquier limpiador perfumado

La NOM-189-SSA1/SCFI-2018 obliga a declarar la lista de ingredientes en la superficie de información del envase primario. Pero su cláusula 6.1.3.1.5 dice que las enzimas, colorantes, aromas, fragancias y coadyuvantes se pueden incluir con sus nombres genéricos, salvo que sean las causantes del riesgo.

Traducido: la palabra fragancia cumple la norma sin decirte qué hay adentro.

Y adentro puede haber bastante. Un estudio publicado en Environmental Impact Assessment Review analizó 25 productos perfumados de consumo y detectó 133 compuestos orgánicos volátiles distintos, un promedio de 17 por producto. De todos ellos, solo uno figuraba en alguna etiqueta.

Un análisis de 213 productos publicado en Environmental Health Perspectives encontró que las concentraciones más altas y el mayor número de detecciones estaban en los productos perfumados, y que muchos de los compuestos detectados no aparecían en las etiquetas.

Esto aplica a todos, incluido el nuestro. La diferencia que sí podemos ofrecer no es que nuestra fragancia sea inocua, sino que publicamos qué lleva.

La parte incómoda: el aroma y el aire de tu casa

El limoneno y el alfa-pineno son las moléculas que dan el aroma cítrico y a pino. Están en la fragancia sintética y están, igual, en los aceites esenciales prensados de cáscara.

Y reaccionan con el ozono del aire. En un estudio de cámara publicado en Environmental Science and Technology, esa reacción produjo formaldehído como producto de oxidación predominante, con rendimientos del 20 al 30 por ciento respecto al ozono consumido, además de radicales hidroxilo y partículas ultrafinas. Otro trabajo midió el aerosol orgánico secundario resultante: entre 10 y más de 300 microgramos por metro cúbico de partículas finas, con picos de hasta 435.

La reacción es rápida. A 50 partes por mil millón de ozono, la vida media del limoneno es de 45 minutos y la del alfa-pineno de una hora y 48 minutos.

Y aquí está lo que nos toca: el estudio que produjo las concentraciones más altas de terpenos en interiores usó un limpiador de aceite de pino, o sea de origen natural. Trapeando piso con solución diluida, se emitió al aire entre el 7 y el 12 por ciento de los terpenos dispensados. La agencia de aire de California nombra la fuente sin rodeos: los terpenos que se encuentran en los aceites de pino y cítricos produjeron formaldehído y partículas ultrafinas en cuartos con ozono elevado.

El limoneno de una cáscara de limón y el limoneno de un reactor son la misma molécula y hacen la misma química. Nuestro limpiador cítrico para pisos lleva aceites esenciales de toronja, limón, lima, naranja, mandarina y litsea. Le aplica esto mismo.

Dos calibraciones honestas antes de que te alarmes. La primera: esta química requiere ozono. Sin ozono no hay reacción, y el ozono interior depende del día, de la ciudad, de la hora y de qué tan cerrada esté la casa. La segunda: el único trabajo que hizo una evaluación de riesgo explícita concluyó que las partículas generadas probablemente no causan efectos agudos en vías respiratorias, aunque sí señaló preocupación por el formaldehído. Lo que está probado es la química, no el daño.

Qué hacer con eso

Las recomendaciones de la agencia de aire de California son concretas y no cuestan nada:

  • No uses más producto del necesario para el trabajo.
  • Ventila durante la limpieza y por varias horas después.
  • Enjuaga la superficie con agua, porque el residuo que se queda sigue reaccionando con el ozono del aire.
  • Saca del área el trapeador y los trapos usados. En el estudio de referencia, dejar las toallas dentro del cuarto elevó la fracción de terpenos emitida al aire del 25 o 50 por ciento hasta el 50 o 100 por ciento.
  • Modera el uso de productos con aceites de pino o cítricos en días de ozono alto. En la Ciudad de México y en Guadalajara eso es información pública cada día.

Si tu casa se ventila poco o hay alguien con asma, el jabón sin aceites esenciales es la opción más conservadora.

¿Por qué me queda el piso resbaloso o pegajoso?

Aquí hay que separar dos cosas, y una de las dos nos sorprendió.

Lo resbaloso es el agua, no el jabón. En un estudio publicado en Safety Science, el coeficiente de fricción de un piso pasó de 0.736 en seco a 0.039 con agua, y a 0.037 con agua más cinco por ciento de detergente. La diferencia entre agua sola y agua con detergente no fue estadísticamente significativa. Los aceites sí fueron mucho peores: 0.005 con aceite vegetal. Así que si te resbalas, es porque el piso sigue mojado.

Lo pegajoso es otra historia, y aquí tenemos que ser honestas: el residuo existe y está medido, pero la relación con la sensación pegajosa no. Un estudio de 2024 encontró que las soluciones de limpieza dejan tensoactivos sobre las superficies incluso después de limpiar o pulir, incorporados a las películas orgánicas de interiores. Que ese residuo sea lo que sientes al pisar descalza es una inferencia razonable, no un hallazgo publicado. No encontramos ninguna medición sobre pisos.

Lo mismo con la idea de que el residuo hace que el piso se ensucie más rápido: la literatura de redeposición de suciedad es de lavandería y fibras, no de pisos duros. Es una analogía, no evidencia.

Lo que sí está documentado, y explica el piso opaco en zonas de agua dura: los minerales del agua reaccionan con la mayoría de los jabones y forman una nata insoluble. Los iones divalentes de calcio y magnesio hacen precipitar a los tensoactivos aniónicos, y las sales cálcicas de ácidos grasos tienden a ser insolubles. Que eso se deposite en tu piso es, otra vez, inferencia razonable y no medición.

La conclusión práctica no cambia con todos estos matices: menos producto, trapeador bien exprimido, y si el piso queda raro, una pasada con agua limpia.

¿Puedo trapear con vinagre?

Depende del piso, y aquí se arruinan muchos pisos bonitos.

Piso ¿Vinagre? Por qué
Loseta, porcelanato, cerámica esmaltada El esmalte es vítreo y no reacciona con ácidos débiles
Vinílico y linóleo Sí, poco y bien escurrido No es sensible al ácido, pero sí al exceso de agua en las juntas
Mármol, travertino, caliza Nunca Son carbonato de calcio; el ácido los graba y los disuelve, y eso no se limpia, se repule
Cantera Mejor no Ver la nota de abajo
Madera y laminado No El problema principal no es el ácido, es el agua
Barro sin sellar Con reserva La terracota desnuda no es sensible al ácido, pero la junta de cemento sí y el sellador también
Cemento pulido Mejor no Ver la nota de abajo

La advertencia sobre el mármol y la caliza es la más sólida de todas. El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos lo dice en su guía de limpieza de mampostería histórica: los limpiadores ácidos pueden ser extremadamente dañinos para piedras sensibles al ácido como el mármol y la caliza, y provocan grabado y disolución.

La cantera no es una sola piedra

Aquí hay un matiz que vale la pena, porque se repite mal en las dos direcciones. La cantera mexicana no es piedra caliza: son tobas volcánicas. Pero tampoco son todas silicatadas. El estudio más completo sobre las tobas del patrimonio construido mexicano reporta que algunas variedades contienen calcita en proporciones del 5 al 20 por ciento, con matriz calcítica, mientras que otras son esencialmente cuarzo, feldespatos y zeolitas.

Como no puedes saber a simple vista cuál tienes, la respuesta práctica es no usar ácido sobre cantera. Y hay una segunda razón, del mismo estudio: el deterioro dominante de estas piedras viene de la humedad y de la cristalización de sales, sobre todo en las variedades más porosas. Con cantera, poca agua y jabón neutro.

Cemento pulido: lo que sabemos y lo que no

El ataque ácido al cemento hidratado está documentado. En ensayos con ácido acético, que es el del vinagre, a pH entre 3.9 y 5.5, las probetas se degradaron a material amorfo en todo su espesor de tres milímetros, con descalcificación completa.

Pero eso es inmersión prolongada, no un pase de trapeador. Y el propio Servicio de Parques Nacionales lista al concreto entre los materiales que no son sensibles al ácido, para limpieza con ácido diluido y enjuague abundante. Las dos cosas pueden ser ciertas: depende de la concentración, del tiempo de contacto y del enjuague. Lo honesto es decir que no hay un estudio que mida trapear con vinagre sobre cemento pulido, y que por eso preferimos no recomendarlo.

Madera y laminado: el enemigo es el agua

El manual de referencia del Laboratorio de Productos Forestales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos lo explica así: el contacto con agua líquida puede inducir cambios rápidos en el contenido de humedad de la madera, a diferencia de los cambios lentos que ocurren por absorción de vapor. La madera se hincha conforme gana humedad, hasta el punto de saturación de la fibra, alrededor del 30 por ciento.

La duela se fabrica y se seca a un contenido de humedad de 6 a 9 por ciento. La asociación estadounidense de pisos de madera define el abarquillamiento, esa forma de plato que toma la tabla, como el resultado de un desequilibrio de humedad a través del espesor: la madera está más húmeda abajo que arriba. Que es exactamente lo que hace el agua que se cuela entre las juntas al trapear.

Con el laminado es peor, porque el daño es parcialmente irreversible. El núcleo es tablero de fibra, y en ese material el hinchamiento en espesor por humedad viene de la liberación de las tensiones de compresión del prensado en caliente. Una vez que ocurre, la tabla no vuelve a su espesor original.

No existe publicado un umbral del tipo tantos mililitros por metro cuadrado. Lo que hay es oficio: trapeador exprimido casi en seco, sin charcos, y secar de inmediato cualquier derrame.

Si tienes gatos

Los gatos sí tienen una vulnerabilidad real y bien documentada, aunque no la que se suele contar.

El gato doméstico carece de una vía hepática que otras especies sí tienen: el gen UGT1A6 es un pseudogén, con varias mutaciones que lo inactivan, según un trabajo publicado en PLoS ONE. La explicación evolutiva es que, como carnívoro estricto, el gato tuvo poca exposición a fenoles de origen vegetal. Por eso el manual veterinario de MSD recomienda evitar los desinfectantes a base de fenol en ambientes con gatos.

Sobre aceites esenciales, el mismo manual documenta que se absorben rápido por vía digestiva, por la piel, por los pulmones y por las mucosas, y nombra como hepatóxicos el de canela, casia, poleo y árbol de té, y como convulsivantes el de abedul, cedro, eucalipto, hisopo, salvia, gaulteria y ajenjo.

Ahora la calibración, porque hay mucha alarma mal medida:

  • Árbol de té: en una serie de 443 casos publicada en el Journal of the American Veterinary Medical Association, con aceite al 100 por ciento y aplicación deliberada en el 89 por ciento de los casos, hubo enfermedad leve y grave, y ninguna muerte entre los gatos. El riesgo es real y evitable, no letal por defecto.
  • Cítricos: en el estudio de referencia se aplicó un baño insecticida con 78 por ciento de d-limoneno directamente sobre gatos. A la dilución recomendada no hubo ningún signo ni lesión. A cinco veces esa dosis aparecieron signos leves, y a quince veces, signos severos. No hubo muertes a ninguna dosis.
  • Aceite de pino: no encontramos ningún estudio ni serie de casos veterinaria específica en gatos. Solo aparece en listados de organizaciones de control de intoxicaciones. Lo decimos porque es de las advertencias que más circulan y de las que menos respaldo tienen.
  • Por el aire: el manual describe irritación respiratoria y distingue los difusores pasivos de los activos, pero no hay relación dosis-respuesta publicada por vía inhalatoria. La evidencia del riesgo por el aire es cualitativa.

En perros el riesgo existe y es menor. En la misma serie de 443 casos, los gatos tuvieron mayor probabilidad de desarrollar enfermedad leve o grave que los perros ante la misma exposición.

La recomendación práctica: si vives con gatos, trapea con jabón sin aceites esenciales, no le agregues gotas de nada al agua, y ventila mientras seca.

¿Hay que desinfectar el piso donde gatea mi bebé?

No de rutina. Un piso trapeado con jabón y bien escurrido queda limpio, y limpiar bien es lo correcto para una casa sana.

Sobre el residuo, seamos exactas en las dos direcciones. Los organismos regulatorios europeos sí modelan este escenario: la ficha técnica de productos de limpieza del instituto nacional de salud pública de Países Bajos asume que un bebé de 6 a 12 meses gatea una hora al día sobre un piso recién limpiado, y que ingiere por vía mano-boca alrededor del 10 por ciento de lo que se le adhiere a la piel. Pero eso es un modelo de estimación para evaluar exposición, no una medición. No encontramos ningún estudio que haya medido cuánto residuo pasa realmente de un piso a un bebé, ni que ese residuo cause daño.

Lo razonable, entonces: poco producto, buen escurrido, y desinfectar solo de forma puntual si hubo un accidente con materia fecal o alguien está enfermo.

Lo que usamos en Flor de Coco

El Limpiador Cítrico para Pisos Natural lleva dos cosas: jabón de coco orgánico saponificado y una mezcla de aceites esenciales cítricos de toronja rosada, limón, lima, naranja dulce, mandarina verde y litsea. Nada más. Y ya dijimos arriba lo que eso implica en el aire de tu casa.

El Limpiador Multisuperficies Orgánico lleva solo jabón de coco, sin aceites esenciales. Si vives con gatos, si alguien en casa tiene asma, o si es día de ozono alto, ese es el que recomendamos.

Es raro que una marca te diga cuándo comprar su producto sin aroma en vez del aromatizado. Nos parece más útil que el aroma.

Preguntas relacionadas

¿Necesito enjuagar después de trapear?

Ayuda, y por una razón que no es estética. La agencia de aire de California recomienda enjuagar las superficies con agua después de limpiar, porque el agente de limpieza que se queda en la superficie sigue reaccionando con el ozono del aire. Si además el piso te queda pegajoso, es señal de que pusiste de más.

¿Le puedo poner gotas de aceite esencial al agua?

Puedes, pero entiende qué estás haciendo: estás agregando terpenos al aire de tu casa, la misma química que describimos arriba. Y si hay gatos, no.

¿Cómo sé si mi piso es sensible al ácido?

La prueba de la gota, con ácido diluído en un rincón escondido, delata al carbonato porque burbujea. Pero tiene dos límites: es destructiva justo donde la haces, y no es concluyente en piedras mixtas como algunas canteras, que pueden traer poca calcita y reaccionar apenas. Si no sabes qué piso tienes, no uses ácido.

¿Cómo quito las marcas negras de suela o de llanta de carriola?

Con fricción y un abrasivo suave sobre paño húmedo. Y aquí hay que ser honestas: buscamos literatura científica sobre qué son esas marcas y cómo se quitan, y no encontramos nada. Todo lo publicado son blogs y material comercial. Esto es oficio, no evidencia, y lo marcamos como tal.

¿El olor a encerrado se quita con aromatizante?

Se tapa. El aire viciado se resuelve con recambio de aire, y eso sí está cuantificado: la tasa de renovación mediana de una vivienda es de media renovación por hora, y en una casa monitoreada durante un año, abrir ventanas la elevó hasta 2 renovaciones por hora por periodos largos y hasta 3 por periodos cortos.

Fuentes

Composición declarada y etiquetado

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Escrito por Ana de la Fuente, fundadora y formuladora de Flor de Coco. Formula productos de limpieza naturales en México desde 2008. Ph.D. en Lingüística.