Cuando los abrillantadores ópticos se depositan en la ropa se ponen en contacto con la piel. Un micro clima es creado entre la tela y la piel. De esta manera, cuando sudamos, la humedad de la tela suelta los abrillantadores ópticos y se depositan en la piel. Como la luz del sol degrada éstas partículas, cuando la piel es expuesta al sol, la degradación toma lugar en la piel y puede resultar en irritaciones y alergias.
Las personas con piel sensible son susceptibles a éstas irritaciones. Los agentes abrillantadores, fluorescentes y colorantes azules no ofrecen ningún beneficio de limpieza, son colorantes que dan la impresión de limpieza, mientras que dejan la ropa más tiesa, y de ésta manera requerir de un suavizante.